Creo que con el título lo digo todo. Un día igual que hoy, 20 de julio, pero 35 años atrás, en 1973, moría el gran Bruce Lee. El maestro, el único e inigualable. Una delicia verle en acción.




Puedes consultar todas sus películas en la IMDB.




Y poco más puedo añadir, no puedo ser objetiva porque me ha encantado desde siempre, así que os dejo con sus palabras más recordadas… Be water, my friend.
Empty your mind.
Be formless, shapeless. Like water.
You put water into a bottle and it becomes the bottle.
You put in a teapot, it becomes the teapot.
Water can flow, or it can crash.
Be water, my friend!
Vacía tu mente.
Libérate de las formas. Como el agua.
Pon agua en una botella y será la botella.
Ponla en una tetera y será la tetera.
El agua puede fluir… o puede golpear.
Sé agua, mi amigo.
Para los que no sabéis de dónde se sacó Bruce Lee estas palabras tan sabias, al parecer vienen del Wu Wei (principio importante de la filosofía taoísta) en la que se dice que la forma más adecuada de enfrentarse a una situación es no actuar, dejarse llevar, convertirse en agua.
Seguro que más de uno ha tenido que lidiar frecuentemente con cerebritos del estilo que nos deleitan en el blog Palabras Textuales - Educando al soberano
Como ellos mismos muy bien indican, esas cosas pasan todos los días, aunque a algunos os parezca mentira. Si yo me dedicara a escribir lo que tengo que ver y oir a diario…..
Seguro que todos aquellos que trabajáis en diseño gráfico, web o similar estáis totalmente de acuerdo con este video. Aviso que está en inglés, pero se entiende muy bien:
Clientes, dejad a los diseñadores gráficos hacer su trabajo, que para algo son profesionales. Cuando vais al médico, seguro que no le discutís el tratamiento. Si vais al abogado, tampoco le lleváis la contraria, hacéis todo lo que ellos os dicen. Pues con los diseñadores, haced lo mismo y dejadles vivir tranquilos.
Agria porque arrastraba una sinusitis de caballo desde el viernes pasado, estoy durmiendo 3-4 horas al día, me tocaba impartir otro curso más de CSS avanzado (y ya van… por favor, no más) y no podía ni respirar ni hablar bien, la tendinitis no se acaba de curar y hoy no he podido ir a la 2ª sesión del cursillo de jQuery en la Uni de Deusto (con lo feliz que salí ayer), impartido por el e-ghost.
Así que, vamos a endulzar el día un poquito, que ya es juernes (sí, está así a propósito: jueves/viernes = juernes) con un momento musical (orgasmo musical, más bien) protagonizado por dos de mis vocalistas favoritos, Ville Valo (HIM) y Lauri Ylönen (The Rasmus), con los chicos de Apocalyptica de fondo.

Todos juntos interpretan la canción Bittersweet que, curiosamente, significa agridulce. No podía haber encontrado un título mejor, je je je.
I’m giving up the ghost of love
in the shadows cast on devotion
She is the one that I adore
creed of my silent suffocation
Break this bittersweet spell on me
lost in the arms of destiny
Bittersweet
I won’t give up
I’m possessed by her
I’m bearing her cross
She’s turned into my curse
Break this bittersweet spell on me
lost in the arms of destiny
Bittersweet
I want you
I’m only wanting you
And I need you
I’m only needing you
Break this bittersweet spell on me
lost in the arms of destiny
Break this bittersweet spell on me
lost in the arms of destiny
Bittersweet…
Impresionante el poster de Dexter que ha sacado Showtime para la Comic Con:

Espero que a nadie se le esté ocurriendo ver la serie en Cuatro, el doblaje es patético y os estáis perdiendo más del 70% del personaje. Avisados estáis.
Viajar en el tiempo, a día de hoy, es tan sólo un sueño, una ilusión, puesto que los científicos aún no han dado con la fórmula mágica (la teoría está ahí…), sin embargo, supongo que será por culpa de la última temporada de Lost o por un ataque de nostalgia demasiado acusado, o por el encierro en estas cuatro paredes debido, en gran medida, a una tendinitis que empieza a ser demasiado familiar, que empiezo a desvariar y teorizar con estas cosas…
Para hacerlo (viajar en el tiempo… mal pensados!), no hace falta que movamos una gran rueda de madera atascada por el hielo, tan sólo nos falta (como siempre dicen los de la Unidad de Análisis de Conducta de Cuántico) un desencadenante, cualquier cosa que haga que nuestra mente grite Jump, sin necesidad de ser un híbrido. Así que… aunque no podamos retroceder en el tiempo, sí que podemos recuperar un poquito el tiempo perdido:

Levantarse un día cualquiera, buscar un bikini por el armario, encontrarlo y que entres en él (bendita lycra) y, 11 años después, ir a una playa, de día, pringarse de crema, pasear por la orilla y recordar lo divertido que era bañarse en una playa limpia, sin algas ni bichos; recordar cómo se cogían las olas, nadando en el momento justo y dejarse llevar…
Pasarse media tarde recorriendo librerías, buscando entre los estantes algún libro interesante, fijarse en las ofertas y recordar la cantidad de libros olvidados que tienes en casa todavía sin leer… pero ¿quién puede resistirse al tacto de un libro nuevo? Parece un dejavú, una situación que vivías varias veces al año pero que, un buen día, sin saber por qué, ya no regresas. Por suerte, el pasado siempre vuelve, aunque sea con ayuda de alguien que aparece en tu vida de forma totalmente inesperada y te recuerda la pasión que sentías por la lectura.
Totalmente relacionado con el viaje temporal anterior, un libro está en el sitio adecuado en el momento indicado para leerlo en dos días, menos de 8 horas… 75 páginas por hora o como bien apuntaron… 1 línea en 2 segundos. El tiempo es mejorable, se puede leer más rápido, pero no está nada mal para llevar tanto tiempo retirada, ¿no?. El siguiente ha sido más rápido (se te olvida cronometrarlo con tanta exactitud) pero lo has leído de un tirón, ni siquiera te has acordado de merendar o de cenar; ya es de madrugada cuando se acaba y te sorprendes porque, a medida que ibas leyendo, en tu cabeza te hacías una imagen mental de todo lo que en el libro se describía… la magia está volviendo.
Despertarse súbitamente en medio de la noche porque has visualizado el tatuaje perfecto. Siempre ha estado ahí: la forma, el color, su significado… ahora todo tiene sentido. Te levantas, buscas un papel y un lápiz e intentas garabatear todos los detalles antes de que se olviden. Mañana ya lo buscarás en Internet, seguro que lo encuentras.
Pasarte una tarde entera hablando con tu mejor amiga, de cualquier cosa, relajadas, tranquilas, en confianza. Ella está feliz, se le ve en los ojos y yo estoy feliz por ella, ya era hora de abandonar las sombras y las tempestades, salir de la oscuridad y comprobar que el aire huele a galletas con mantequilla. Por fin ha encontrado a su príncipe wagneriano.
Dormirse un día y no despertar en 6 años… pero… no, esto no tiene por qué volver a suceder. Todo lo de esto ya ha sucedido antes y volverá a suceder son tonterías. Podemos modificar las coordenadas de salto, no tenemos que volver por el mismo camino. El sueño ha sido demasiado largo y ya está bien, es suficiente. Ahora, ¡a despertar!
Por lo tanto, aunque no podamos retroceder, en el tiempo, ni recuperar todo el tiempo perdido, sí que podemos renacer de nuestras cenizas, igual que el Ave Fénix, y resurgir con una armadura más brillante y más resistente que nunca, pero para eso… por favor, seguid administrando cafeína, la Antxoa no puede dormirse de nuevo, nunca más.

Gracias por estar ahí y seguid en sintonía.
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